

Como cada mañana abandonaba su alojamiento cargado hasta los topes y sin descanso erraba por los alrededores buscando los motivos que satisfacieran su afán creador...

V-la emoción es tan fuerte que se trabaja sin notar que se está trabajando.
Hoy fueron por las calles de Arlés dirección a les Alyscamps, la necrópolis romana, siguieron el curso del canal hasta llegar a los campos. Allí plantó el caballete, el tiempo estaba cambiando y el viento hacia temblar la tela, Vincent cogió unas piedras y aseguró el caballete, saco unas cuerdas y ató la parte alta del mismo.
Vincent no desistía... y siguió pintando.
V-Como haría de pronto el cuadro si este maldito viento se calmara, y es por esto que los estudios pintados no están más terminados que los dibujos; la tela tiembla siempre. Para dibujar, esto no me molesta.
Anton desistió y se puso a resguardo, de momento no hacia mucho viento pero era molesto.
Era mediodía cuando terminó el cuadro, el viento iba en aumento, recogieron y se adentraron en la ciudad, Anton no sabia si había más pintura en el cuadro o en la ropa de Vincent y la suya.
Hoy fueron por las calles de Arlés dirección a les Alyscamps, la necrópolis romana, siguieron el curso del canal hasta llegar a los campos. Allí plantó el caballete, el tiempo estaba cambiando y el viento hacia temblar la tela, Vincent cogió unas piedras y aseguró el caballete, saco unas cuerdas y ató la parte alta del mismo.
Vincent no desistía... y siguió pintando.
V-Como haría de pronto el cuadro si este maldito viento se calmara, y es por esto que los estudios pintados no están más terminados que los dibujos; la tela tiembla siempre. Para dibujar, esto no me molesta.
Anton desistió y se puso a resguardo, de momento no hacia mucho viento pero era molesto.
Era mediodía cuando terminó el cuadro, el viento iba en aumento, recogieron y se adentraron en la ciudad, Anton no sabia si había más pintura en el cuadro o en la ropa de Vincent y la suya.

Anton le preguntó por la casa amarilla.
A-¿Cómo es que teniéndola no estas viviendo en ella?
V-Lo primero es mi trabajo, necesito más dinero para arreglarla y comprar un mínimo de muebles. Yo no tengo más que la elección entre ser un buen o un mal pintor. He decidido lo primero.
Yo siento, hasta el extremo de quedar moralmente aplastado y físicamente aniquilado, la necesidad de producir: Precisamente porque en resumen no tengo otro medio de llegar a compensar mis gastos. Y no puedo hacer nada, ante el hecho de que mis cuadros no se vendan.
Anton pensaba que su hermano Theo hacia mucho enviando 150 francos cada mes, una cantidad que creía sobrepasaba la media de cualquier trabajador. El alquiler de la casa amarilla ascendía a 15 francos mensuales, ahorrándose tres meses de la pensión podría comprar cuatro muebles para la casa y vivir en ella, todo es cuestión de organizarse. También pensaba que uno puede escoger la libertad de ser exigente con uno mismo pero no el derecho de pedir más sacrificios a los demás, como siempre hacia con su hermano.
Vincent le decía, te aseguro que si tú me envías por casualidad alguna vez un poco más de dinero, esto haría mucho bien a los cuadros, pero no a mí. Pero querido hermano, mi deuda es tan grande, que cuando haya pagado, cosa que pienso llegar a hacer, el mal de producir cuadros me habrá robado la vida y me parecerá no haberla vivido. Llegará un día, sin embargo, en que se verá que esto vale más que el precio que nos cuesta el color y mi vida, en verdad muy pobre. En cuanto a nosotros, debemos tratar de no estar enfermos, porque si lo estuviéramos, nos quedábamos más aislados que el pobre conserje, por ejemplo, que acaba de morir; esta gente tiene quien lo rodee y ve el ir y venir de la casa y vive en la necedad. Pero nosotros estamos solos con nuestro pensamiento y a veces desearíamos ser tontos.
Estas palabras tampoco agradaron a Anton, según sus ideas nadie por muy genio que se crea puede despreciar a otra persona y colocarle la etiqueta de "necio" (tonto, ignorante) por el hecho de ser un pobre conserje. Ser pobre no implica ser ignorante, al igual que ser rico no es signo de sabiduría.
A-¿Cómo es que teniéndola no estas viviendo en ella?
V-Lo primero es mi trabajo, necesito más dinero para arreglarla y comprar un mínimo de muebles. Yo no tengo más que la elección entre ser un buen o un mal pintor. He decidido lo primero.
Yo siento, hasta el extremo de quedar moralmente aplastado y físicamente aniquilado, la necesidad de producir: Precisamente porque en resumen no tengo otro medio de llegar a compensar mis gastos. Y no puedo hacer nada, ante el hecho de que mis cuadros no se vendan.
Anton pensaba que su hermano Theo hacia mucho enviando 150 francos cada mes, una cantidad que creía sobrepasaba la media de cualquier trabajador. El alquiler de la casa amarilla ascendía a 15 francos mensuales, ahorrándose tres meses de la pensión podría comprar cuatro muebles para la casa y vivir en ella, todo es cuestión de organizarse. También pensaba que uno puede escoger la libertad de ser exigente con uno mismo pero no el derecho de pedir más sacrificios a los demás, como siempre hacia con su hermano.
Vincent le decía, te aseguro que si tú me envías por casualidad alguna vez un poco más de dinero, esto haría mucho bien a los cuadros, pero no a mí. Pero querido hermano, mi deuda es tan grande, que cuando haya pagado, cosa que pienso llegar a hacer, el mal de producir cuadros me habrá robado la vida y me parecerá no haberla vivido. Llegará un día, sin embargo, en que se verá que esto vale más que el precio que nos cuesta el color y mi vida, en verdad muy pobre. En cuanto a nosotros, debemos tratar de no estar enfermos, porque si lo estuviéramos, nos quedábamos más aislados que el pobre conserje, por ejemplo, que acaba de morir; esta gente tiene quien lo rodee y ve el ir y venir de la casa y vive en la necedad. Pero nosotros estamos solos con nuestro pensamiento y a veces desearíamos ser tontos.
Estas palabras tampoco agradaron a Anton, según sus ideas nadie por muy genio que se crea puede despreciar a otra persona y colocarle la etiqueta de "necio" (tonto, ignorante) por el hecho de ser un pobre conserje. Ser pobre no implica ser ignorante, al igual que ser rico no es signo de sabiduría.

Llegaron a la pensión y Anton recordó que mañana sábado dejaba la habitación y marcharía hacia Barcelona. Comentaron como había cambiado el tiempo, para mañana se esperaba un viento continuo, el Mistral seguía su curso barriendo con furia las hojas muertas.
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